Bienvenid@ a JHS
Un espacio para reflexionar sobre la palabra de Dios y su presencia en la vida diaria.
Iesus Hominum Salvator
Sara duda ante una promesa que parece imposible y, en el fondo, hace la misma pregunta que nosotros: “¿Siempre cumple Dios?”; JHS, que representa a Jesús, responde a esa duda mostrando que Dios sí cumple siempre sus promesas, no según nuestra lógica ni en nuestro tiempo, sino en su propósito perfecto, donde incluso lo que parece tarde o imposible puede convertirse en vida.
29 de agosto de 2026

Soy objeto de burla por anunciar la palabra del Señor.
Del libro del profeta Jeremías 20, 7-9
Me sedujiste, Señor, y me dejé seducir; fuiste más fuerte que yo y me venciste. He sido el hazmerreír de todos; día tras día se burlan de mí. Desde que comencé a hablar, he tenido que anunciar a gritos violencia y destrucción.
Por anunciar la palabra del Señor, me he convertido en objeto de oprobio y de burla todo el día. He llegado a decirme: «Ya no me acordaré del Señor ni hablaré más en su nombre». Pero había en mí como un fuego ardiente, encerrado en mis huesos; yo me esforzaba por contenerlo y no podía.
Palabra de Dios.
Ofrézcanse ustedes mismos como una ofrenda viva.
De la carta del apóstol san Pablo a los romanos 12, 1-2
Hermanos: Por la misericordia que Dios les ha manifestado, los exhorto a que se ofrezcan ustedes mismos como una ofrenda viva, santa y agradable a Dios, porque en esto consiste el verdadero culto. No se dejen transformar por los criterios de este mundo, sino dejen que una nueva manera de pensar los transforme internamente, para que sepan distinguir cuál es la voluntad de Dios, es decir, lo que es bueno, lo que le agrada, lo perfecto.
Palabra de Dios.

Del salmo 62
R/. Señor, mi alma tiene sed de ti.
Señor, tú eres mi Dios, a ti te busco; de ti sedienta está mi alma. Señor, todo mi ser te añora como el suelo reseco añora el agua. R/.
Para admirar tu gloria y tu poder, con este afán te busco en tu santuario. Pues mejor es tu amor que la existencia; siempre, Señor, te alabarán mis labios. R/.
Podré así bendecirte mientras viva y levantar en oración mis manos. De lo mejor se saciará mi alma; te alabaré con jubilosos labios. R/.
Porque fuiste mi auxilio y a tu sombra, Señor, canto con gozo. A ti se adhiere mi alma y tu diestra me da seguro apoyo. R/.

El que quiera venir conmigo, que renuncie a sí mismo.
Del santo Evangelio según san Mateo 16, 21-27
En aquel tiempo, comenzó Jesús a anunciar a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén para padecer allí mucho de parte de los ancianos, de los sumos sacerdotes y de los escribas; que tenía que ser condenado a muerte y resucitar al tercer día.
Pedro se lo llevó aparte y trató de disuadirlo, diciéndole: «No lo permita Dios, Señor. Eso no te puede suceder a ti». Pero Jesús se volvió a Pedro y le dijo: «¡Apártate de mí, Satanás, y no intentes hacerme tropezar en mi camino, porque tu modo de pensar no es el de Dios, sino el de los hombres!»
Luego Jesús dijo a sus discípulos: «El que quiera venir conmigo, que renuncie a sí mismo, que tome su cruz y me siga. Pues el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí, la encontrará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero, si pierde su vida? ¿Y qué podrá dar uno a cambio para recobrarla?
Porque el Hijo del hombre ha de venir rodeado de la gloria de su Padre, encompañía de sus ángeles, y entonces le dará a cada uno lo que merecen sus obras».
Palabra del Señor.
Un espacio para reflexionar sobre la palabra de Dios y su presencia en la vida diaria.
Seguir a Dios no es comodidad, sino un fuego ardiente que rompe nuestros moldes. Hoy la Palabra nos sacude: nos pide renunciar al criterio del mundo, abrazar nuestra cruz y perder la vida por amor. Aunque el camino traiga burlas o incomprensión, su gracia nos sostiene. No busques ganar el mundo perdiendo tu alma; transfórmate interiormente y deja que Dios venza tus resistencias con su amor perfecto.