Bienvenid@ a JHS
Un espacio para reflexionar sobre la palabra de Dios y su presencia en la vida diaria.
Iesus Hominum Salvator
Sara duda ante una promesa que parece imposible y, en el fondo, hace la misma pregunta que nosotros: “¿Siempre cumple Dios?”; JHS, que representa a Jesús, responde a esa duda mostrando que Dios sí cumple siempre sus promesas, no según nuestra lógica ni en nuestro tiempo, sino en su propósito perfecto, donde incluso lo que parece tarde o imposible puede convertirse en vida.
30 de mayo de 2026

Dios puede preservarlos a ustedes de todo pecado y hacer que se presenten ante su gloria, gozosos y sin mancha.
De la carta del apóstol san Judas 17. 2b-25
Queridos hermanos: Recuerden las palabras que les predicaron los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo. Consolídense sobre el cimiento de su fe santa, oren movidos por el Espíritu Santo, conserven en ustedes el amor a Dios, en espera de que la misericordia de nuestro Señor Jesucristo les dé la vida eterna.
A los indecisos traten de convencerlos, para arrancarlos del fuego de la condensación; a los otros, manifiéstenles compasión, pero con cautela, aborreciendo aun la ropa contaminada por su mala vida.
Al Dios único, nuestro salvador, que puede preservarlos a ustedes de todo pecado y hacer que se presenten ante su gloria gozosos y sin mancha, honor y gloria, fuerzay poder, por Jesucristo, nuestro Señor, desde siempre, ahora y por todos los siglos. Amén.
Palabra de Dios.

Del salmo 62
R/. Señor, mi alma tiene sed de ti.
Señor, tú eres mi Dios, a ti te busco; de ti sedienta está mi alma. Señor, todo mi ser te añora como el suelo reseco añora el agua. R/.
Para admirar tu gloria y tu poder, con este afán te busco en tu santuario. Pues mejor es tu amor que la existencia; siempre, Señor, te alabarán mis labios. R/.
Podré así bendecirte mientras viva y levantar en oración mis manos. De lo mejor se saciará mi alma; te alabaré con jubilosos labios. R/.

¿Con qué autoridad haces todo esto?
Del santo Evangelio según san Marcos 11, 27-33
En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos llegaron de nuevo a Jerusalén, y mientras Jesús caminaba por el templo, se le acercaron los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos, y le preguntaron: «¿Con qué autoridad haces todo esto? ¿Quién te ha dado autoridad para actuar así?» Jesús les respondió: «Les voy a hacer una pregunta. Si me la contestan, yo les diré con qué autoridad hago todo esto. El bautismo de Juan, ¿era cosa de Dios o de los hombres? Contéstenme».
Ellos se pusieron a razonar entre sí: «Si le decimos que de Dios, nos dirá: ‘Entonces ¿por qué no le creyeron?, y si le decimos que de los hombres…” Pero, como le tenían miedo a la multitud, pues todos consideraban a Juan como verdadero profeta, le respondieron a Jesús: “No lo sabemos”.
Entonces Jesús les replicó: “Pues tampoco yo les diré con qué autoridad hago todo esto”.
Palabra del Señor.
Un espacio para reflexionar sobre la palabra de Dios y su presencia en la vida diaria.
Dios nos sostiene y nos preserva del mal cuando permanecemos en su amor. Su misericordia nos invita a vivir con fe firme, a orar con sinceridad y a actuar con compasión. Que nuestra sed de Él nos impulse a buscar su presencia cada día, confiando en que su autoridad ilumina nuestro camino y nos conduce a la vida eterna.